miércoles, 28 de octubre de 2015

Estoy muriendo y nadie se da cuenta...

Estoy muriendo y nadie se da cuenta y tampoco tengo que decirlo, pero mi corazón sangra cada vez más y me estoy despidiendo y nadie se da cuenta. Porque sólo existo en un tiempo que se me acaba, un tiempo que me espera en otra dimensión. El tiempo que no entiendo, el tiempo que me apura y que me dice: "¡para ya!..., termina ya de vivir"
Pero en mi regazo llevo una multitud, una multitud de vivencias, de alegrias y tristezas, de enojos y reconciliaciones y por ello, aún respiro. Saco fuerzas y allí estoy, parada ante la indiferencia de la humanidad.
Las campañas no son suficientes, el daño que me han hecho es irreversible. Nadie se da cuenta  que el día que mi aliento se agote, sus vidas se habrán acabado.

La Tierra  


En general, sí nos damos cuenta, te ayudamos, tratamos de hacer campañas para tu preservación, tratamos de enseñar a nuestros niños del ahorro, del reciclaje, de la maravillosa que es la naturaleza y nosotros ponemos nuestro hombro para ayudarte.
Sí, si nos damos cuenta que ya mucho daño te hemos hecho, y por ello tratamos que no avance más tu destrucción, que persistas en la vida, que nos perdones por el daño que te hemos causado y que hemos sido incapaces de haberte defendido.
Perdónanos, pero quiero que sepas que estamos persistiendo en tu protección. No estás sola, se lo que se siente estar sola, y muchos lo sabemos. Sabemos que ahora tenemos que protegerte demasiado, que tus días están contados, pero esos días que nos quedan, a ti y a nosotros en esta vida, seremos lo más fuertes para defenderte y te decimos: "Te queremos, nos viste nacer, nos diste tu protección y moriremos juntos, pero con la alegría de haberte acompañado y protegido los días de vida que nos queda".

La humanidad bien definida

¿Y tú también te aunes a la protección de la Tierra?
De hecho que sí!.
Gracias por ser humano de corazón.