domingo, 30 de octubre de 2016

Lo que mis gatos me enseñan

A veces, el miedo paraliza y paraliza por mucho tiempo, La fuerza de voluntad, el optimismo, la actitud de decisión para quitar a este a veces enemigo, abarca mucha decisión y concentración. 
El miedo es natural, te defiende de acciones que vienen a ti y te alerta, pero no siempre hace bien.
Es bien conocido que todo depende de nosotros mismos, es decir, todo lo que nos pase. Nuestra decisión es lo que hará cómo nos sentimos.
El pasado tenemos que dejarlo ir, sólo dejar lo bueno y/o ver lo bueno de nuestras experiencias y vivencias...

Cada que se levanta mi felino S se estira y conforme avanza su camino sigue estirándose, Sale a pasear en el techo de mi casa y se acomoda a recibir el viento, el sol y disfrutar mirando su alrededor...No le importa ensuciarse, él se divierte y disfruta de cada cosa que encuentra....A veces se encuentra con otros felinos y derrepente está peleando, no se porqué los gatos machos a veces no se llevan, pero igual no se hacen daño, sólo unos pequeños golpes....Pero son animales.
Duerme plenamente, juega como cuando era pequeñito, aunque ahora juega menos. Todo observa y huye ante un peligro que no sabe como lidiar.
Pues qué me enseña mi gato? Me enseña a vivir una vida simple, una vida sin preocupaciones, me enseña a hacer ejercicio, a dormir tranquila, a no temer a enfrentarse a los obstáculos y cuando se sabe que con algún peligro uno no puede tener fuerzas, alejarse....
Es simple, él me enseña a disfrutar la vida y además que la disfruto con su compañía....

El miedo paraliza y tienes que enfrentarlo, el miedo a veces puede ser tu mayor obstáculo al que hay que derribar....
y qué tiene que ver el miedo con mi felino? Él tiene miedo, pero su miedo no lo paraliza, él sigue haciendo sus acciones luego que ha pasado ese temor temporal que a veces tiene, No carga con el miedo tras su espalda.
A veces no logras hacer algo, te detienes y es por miedo....Miedo a no terminar con lo empezado, miedo de que los demás te puedan hacer tropezar, miedo y un sin fin de miedos....
Eso lo he sentido, y lo he combatido. ¿Cómo? Ayudándome yo misma, pues no se tiene que esperar nada de los demás...Los demás los tienes que considerar personas que están en tu camino y algunos serán tus amigos, otros tus conocidos, otros los que no te estimen, otros indiferentes y otros simplemente personas que viven al igual que tú en este mundo. 

¿Y mi otro gato? Pues mi otro gato me ha enseñado a vivir la vida y disfrutarla sin importar que los demás sepan qué disfruto. 

He aprendido junto a mis gatos a que en la vida tú haces tu día!